Ir al contenido principal

Science and its times. Vol 5. 1800 to 1899 (Parte 10)

Efectivamente, la idea de la evolución de Darwin no era la primera. El francés Jean Baptiste Lamark, a principios del siglo XIX ya había propuesto la suya, incluida en su obra Philosophie zoologique, basada en la transmisión de las modificaciones causadas por el uso (o la atrofia) de un órgano para adaptarse al entorno.


https://i.ytimg.com/vi/0x1PxMl1HH0/maxresdefault.jpg
Así, un pájaro desarrollará algún sistema para favorecer el vuelo y un topo perderá capacidad visual pues apenas usa los ojos. Esa sería la que él llamó primera ley. La segunda ley establecía que esas características o rasgos se transmitirán a las generaciones posteriores. 

Una idea, el lamarckismo, que aunque incorrecta, no carecía de sentido dado el desarrollo científico de la época. Pero también, introdujo otros conceptos claramente "desfasados" como el que consideraba que los animales tenían "voluntad" o "deseo" de esos cambios, llegando a sugerir que podrían incluso controlarlos. Bien es verdad que posteriormente ya él mismo renegó de estas posibilidades.

El caso es que en su época, esta idea de la evolución no tuvo gran aceptación. Hasta los primeros años de la genética cuando se reconsideró el lamarckismo y se estableció que había rasgos que se transmitían entre generaciones, pero que los rasgos adquiridos (los que  decía Lamarck) esos no eran heredables. Y también se demostró incorrecta la supuesta voluntad de los organismos para evolucionar: Los cambios se producían más bien debido a mutaciones aleatorias y sin objetivo. Sería la idea de la selección natural de Darwin la que lo explicaría: De aquellas mutaciones aleatorias, sólo sobrevivían los que resultaban mejor adaptados al medio y, por tanto, esas mutaciones serían las que se transmitirían a la siguiente generación.

Pero el lamarckismo aún tuvo otro pequeño momento de gloria, cuando el biólogo Paul Kammerer dijo que había obtenido resultados experimentales de la transmisión de rasgos adquiridos. El famoso caso de los sapos que vivían en zonas húmedas y cuyos machos tenían las patas delanteras con "garras" para agarrarse a las espaldas de las hembras durante el apareamiento. Esa misma especie de sapo de zonas secas, no tenía así las patas delanteras. Y lo que contó Kammerer es que se puso a criar sapos de zonas secas en un ambiente húmedo y que al tener descendencia los nuevos sapos desarrollaban garras en sus patas delanteras y que ese nuevo rasgo se heredaba. Lamarckismo puro!

Incluso hubo alguno que ya empezó a especular con la posibilidad de "crear" organismos modificados a voluntad, cuando se descubrió que, en un ejemplar conservado lo que eran "garras" heredadas y heredables tenían todo el aspecto de ser tinta inyectada. Acusado de fraude, que él derivó a un desconocido ayudante, cuya intención sería marcar esas "garras", se suicidó.

Nadie consiguió reproducir los experimentos de Kammerer. Y el neo-lamarckismo se centra más en aspectos sociales que biológicos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El gen egoista (12)

El capítulo 12 se titula Los buenos chicos acaban primero . Es un capítulo nuevo, no incluido en la edición original. Dado el tono del capítulo, y tal como explica el propio autor el sentido  de la frase, creo que una traducción más  exact  hubiera sido Los chicos buenos acaban los primeros . Bueno en el sentido de Dawkins, el de los  "rencorosos" de un capítulo anterior, en la que ese comportamiento era el que prevalecía: Individuos que no volvían a ayudar a aquellos que no les ayudaran previamente. Su premio era transmitir mejor sus (egoístas) genes que los "incautos" y que los "tramposos". Luego empleaba el término, tal vez menos negativo, de "altruismo recíproco", de R. Trivers. Este capítulo nuevo surge de los trabajos de R. Axelrod (junto con el ya mencionado otras veces W.D. Hamilton), cuya especialidad es la política, no la biología, aunque con especial atención al aspecto evolutivo de la cooperación. artisinternat...

El gen egoísta (2)

El capítulo 2 se titula Los replicadores . Como buen evolucionista, parte de la base de que en principio las cosas son simples y que se van complicando al evolucionar. Esa también es para él la base del Darwinismo y su principio de la Selección Natural. La Teoría de Darwin sería la única respuesta "razonable..., al profundo problema de nuestra existencia". Según Dawkins, la supervivencia de los más aptos sería un caso particular de un principio más genérico denominado "supervivencia de lo estable". Aplica ese principio incluso a la etapa anterior a la evolución de los seres vivos: "...alguna rudimentaria evolución de las moléculas mediante procesos usuales de física y química". Y "por definición" habría una "forma primaria de selección de formas estables [de átomos] y un rechazo de las inestables". Pero a pesar de los millones de años desde el principio, no es sólo la casualidad y el azar el que va haciendo las cosas más co...

El gen egoísta (6)

El capítulo 6 se titula Gen y parentesco . Es un capítulo muy interesante, incluso con cálculos, pero difícil de resumir. Básicamente se dedica a describir el comportamiento aparentemente altruista de unos genes considerados intrínsecamente egoístas . Ese aparente altruismo, para Dawkins, simplemente esconde el egoísmo de buscar la perpetuación a través del parentesco: Cuanto más próximos los parientes, más comunes los genes, más opciones de supervivencia de los genes al sobrevivir sus recipientes . A ver si lo entendí bien... Gen egoísta = " Todas las réplicas (cursiva en el original) de una porción particular  de ADN, distribuidas por todo el mundo" . E intenta aumentar esa distribución mediante la supervivencia y reproducción de los recipientes . El altruismo de los genes sería ayudar a las copias de sí mismos que hay en otros cuerpos, lo que será más probable si son parientes cercanos. Egoísmo puro y duro. Pero para ello, un gen deberá ser capaz de ...